Ahora puedes ayudar a salvar una vida...
gracias a una tecnología fácil de usar
Ahora es posible salvar a una víctima de paro cardíaco repentino mediante un desfibrilador externo automático (DEA),
el cual aplica una descarga eléctrica al músculo cardíaco permitiendo restablecer el ritmo y el pulso.
La tecnología avanzada de hoy en día hace que el procedimiento resulte sencillo. Una serie de instrucciones de
voz guían durante el proceso.
Siempre debemos estar alerta
La vida de cualquier persona, la suya propia, la de un compañero o familiar, puede verse en peligro
sin previo aviso debido a un paro cardíaco, en cualquier lugar y en cualquier momento, con
independencia de la edad o antecedentes médicos. Pero con la ayuda de un desfibrilador, se puede marcar
la diferencia y cambiar el transcurso de los hechos, salvando una vida.
Una iniciativa a favor de la vida
Por desgracia, la mayoría de las personas no sabe cómo reaccionar ante un paro cardíaco repentino y, a menudo,
se pierde un tiempo muy valioso hasta la llegada de los profesionales médicos. Si no se administra una descarga
al corazón en un plazo de 10 minutos podría producirse la muerte.
Nuestro objetivo es concienciar a la población de que es posible salvar la vida de una persona que sufre un paro
cardíaco repentino y, para ello comenzaremos describiendo en qué consiste el paro cardíaco repentino y la importancia
de aumentar la disponibilidad de DEA de acceso público. Le pedimos unos minutos de su atención para poder informarle
acerca del paro cardíaco repentino, la resucitación cardiopulmonar y la increíble capacidad de los desfibriladores actuales.
La desfibrilación puede salvar vidas.
Recuerde que...
Por cada 60 segundos que se retrase la desfibrilación de una víctima, la probabilidad de supervivencia se reduce en un 7% - 10%